lunes, 15 de marzo de 2010

Mientras tanto...

-asi que… si as matado personas no?- le dije yo a esa chica, la verdad la pobre no sabia lo que le estaba esperando. A veces, no sabia porque, me daba pena tener que hablar con ellas…

Si, bueno este era uno de mis deberes en la guardia, tenia que conquistar a las chicas que se podría decir, serian próximas integrantes de la guardia Vulturi, o si no, la victima del dia, la acusada. Yo hacia eso con las chicas y Corin con los hombres. Teniamos que hacer eso a veces para poder conocer un poco de su pasado. Ahora muchos decían que este era un don que no sabia que lo tenia; la coquetería, o nose, la facilidad que se me daba poder hablar con ciertas chicas, al final todas ellas terminaban contando una parte de su vida; si no era humana, era la vampirica.

-si, pero bueno, tu también lo haces no?-me pregunto Michelle, ella era una vampira que había cometido algunos delitos pero tenia un don que hacia que Aro se interesara en ella; era de Londres con el cabello de color raro, entre rubio y pelirojo, la verdad nunca me fijaba bien en las chicas que, muchas veces, terminaban torturadas por mi hermana.

-si, pero no dejamos tantas evidencias que pueden poner en peligro nuestra existencia. – le dije tratando de esquivar lo que trataba de hacer. Sabia bien lo que estaba pensando hacer: decirle a Aro que ella era inoscente pero a través de sus ojos se veía la intención de ella. Y entonces recordé el porque hacia esto, y la causa de esto hasta tenia nombre!: Madeline Morrison.

Madeline era una de las chicas mas hermosas que había conocido, su don ,su sonrisa, incluso su cabello, todo de ella me atraía y yo solo me quedaba como un idiota; le hable de mi y ella también me conto su vida, lo malo fue que cuando la conoci la victima fui yo…

-Alec! Estas poniéndome atención? Por lo menos finge que estas escuchando-me dijo Michelle algo enojada.

-Claro, porque crees que no te presto atención?-le dije algo incrédulo, lo cual siempre funcionaba.

-bueno –penso ella- parece que estuvieras pensando en otra cosa, en otras personas.

-no… no… como crees? Además si no estuviera pensando como yo pudiera estar aquí, hablando contigo?- la verdad me salió pésima mi escusa, pero ella se lo creyó y se acerco a mi con una sonrisa que después sabia a lo que venia. Se fue acercando lentamente, iba a besarme, pero en ese moento llego Santiago.

-Michelle, Aro estaría muy feliz si estuvieras con el en este momento, quiere hablar contigo.

Sinceramente Santiago siempre me salvaba de unas, otraveces las arruinaba, pero esta vez si que me salvo, esta chica no era de mi total agrado. Michelle lo miro con cara de pocos amigos y se levanto de donde estábamos sentados.

-Alec puede venir?- le pregunto con esa voz que tenia de inocente.

-Claro, porque no? Quieres venir?- dijo Santiago. Y yo también me pare y los segui; Michelle caminaba al mismo paso que el mío, siempre detrás de Santiago.

Entramos a lo que yo ya le llamaba “el gran salón”. Mis maestros, mi hermana y algunos otros ya estaban ahí. Tenían que decidir qué hacer con Michelle y que opinaba ella de quedarse en la guardia.

-Me alegra que no hayan tardado tanto- dijo Aro con ese tono de voz tan peculiar de él, había ocasiones en las que lo fingía y otras veces no, pero ni siquiera yo sabía cuándo.

-Bueno, aquí estamos.-Dijo Michelle, diciendo el “estamos” como refiriéndose a ella y a ¿mí?

-Acércate querida. – le dijo Aro a Michelle y ella se fue acercando, ahora si percibía un poco de miedo en ella, sabía lo que temía. Que Aro viera sus pensamientos, que era justo lo que haría. –Puedo?

Aro le extendió su mano, y Michelle puso la suya encima de la de el. No sabia que le estaría mostrando pero lo mas seguro esque no era toda la verdad.

-Interesante- le dijo a Michelle cuando termino de ver todo- pero… tu que piensas de esto Alec?

-Bueno…yo no se que te haya mostrado y que no, pero esto es lo que yo se.- le dije y le di mi mano, vi a Michelle que me miraba con cara de “eres un idiota” o algo que diría una chica sumamente traicionada.

-Pero que rallos estas haciendo?!-me grito ella en la cara. Pero solo le devolví una sonrisa que hacia que varias chicas se dieran cuenta de que cayeron en mi trampa.

-Por lo visto-empezo a decir Aro ignorando lo que ella acaba de decirme- no eres tan
inocente como pensaba. Tenia un buen futuro pensado para ti, pero ya veo que no serviría.

Michelle se quedo con cara de suplica, no quería ser aniquilada. Pero eso ahora ya no era asunto mio.

-Ustedes que piensan, mis queridos hermanos?- pregunto Aro a Cayo y Marco. El primero solo miro con repugnancia a Michelle, Marco ni siquiera la vio pero dio un movimiento de manos para que mejor continuaramos con lo nuestro. – Bien, Jane, Felix, Corin y Demetri.

Aro ya casi no me metia en los asuntos de la destrucción de algunas victimas mias. Pero ya no me importaba porque aun asi, seguía en algunas misiones. Michelle quiso escapar pero Jane la detuvo con su don, ella empezó a gritar del dolor. Entre Corin y Felix la acabaron pero no vi todo completo ya que recordé…

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